La huella del caso Zapata todavía polariza al país

Poco
antes del referéndum el Gobierno dice que se inició una guerra de cuarta
generación. Quien fuera abogado defensor de Gabriela Zapata dice que el
Gobierno la librará de culpa Fotos: EL DEBER
A 15 meses del estallido del escándalo, para la oposición,
Evo perdió su autoridad moral. Para el MAS, se fortaleció. La exnovia del
presidente y exejecutiva de CAMC espera conocer su sentencia
La imagen del presidente Evo Morales no es la misma. Hay
un antes y un después en la cúpula del Gobierno tras el estallido del caso
Gabriela Zapata. Hoy, cuando la exnovia del presidente debe presentarse ante la
justicia para oír su sentencia, oficialistas y opositores coinciden en que la
denuncia, inicialmente presentada como tráfico de influencias, hirió la
autoridad moral del primer mandatario, y abrió una etapa diferente en la imagen
del Gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS) en los 11 años que lleva en el
poder. En lo que difieren es en la duración de las consecuencias.
“Definitivamente, nos cambió la vida”, dice Eduardo León,
uno de los abogados que defendió a la exgerente de la empresa China CAMC y que
tuvo que permanecer 11 meses en la cárcel de San Pedro por estar presuntamente
involucrado en la presentación de un menor como hijo de la pareja. “Es algo
irreversible, pienso que hay cosas en la vida que dejan una marca indeleble y
eso es lo que pasa en este caso”, agrega el jurista, que recientemente recibió
medidas sustitutivas y pudo volver a su casa.
El ministro de Gobierno, Carlos Romero, considera que
“evidentemente el caso Zapata fue determinante en los resultados del referéndum
del 21 de febrero, dado que nunca antes se había puesto en cuestionamiento la
integridad moral del presidente Morales”. Sin embargo, cree que “se fue
desmontando esa mentira” cuando se comenzaron a vincular las acusaciones a
diferentes figuras de la oposición.
Como analista político, Jorge Komadina sostiene que a
pesar de los intentos del Gobierno, hay una relación que no se pudo deshacer:
aquella que involucra directamente a Zapata con Morales. A su juicio dos hechos
en el último tiempo “lesionaron el capital simbólico del presidente”, que son
su responsabilidad en la corrupción dentro del Fondo Indígena y los nexos con
los negocios realizados por su expareja desde despachos gubernamentales.
Al interior del MAS la evaluación es más tajante e
incluso se llega a asegurar que 475 días después de realizada la denuncia por
parte del periodista Carlos Valverde, la figura de Evo queda “más fortalecida”.
Gerardo García, vicepresidente del MAS, sostiene que el caso “queda en el
pasado” y es ya “algo superado” porque la población ya sabe la verdad sobre ese
“montaje”.
Un aspecto observado por los opositores es que el propio
primer mandatario afectó su imagen al manejar diferentes versiones y adoptar
singulares frases respecto a la relación que tuvo con la mujer y el hijo que
supuestamente esperaban o tenían. Llegó a calificar a Gabriela Zapata como
“cara conocida”.
“Yo recién empecé a investigar. Soy sincero. No es que el
niño ha muerto. No había habido el niño”, señaló Evo en octubre de 2016; meses
antes aseveró que “en 2007 tuvimos un bebé y por mala suerte falleció y nos
distanciamos”. La existencia del menor era el supuesto nexo que ligaba al
presidente con el tráfico de influencias en la firma de contratos por más de
$us 500 millones entre el Estado y la empresa china a la que Zapata
representaba.
El senador de Unidad Demócrata (UD), Óscar Ortiz,
argumenta que esos “traspiés” de Morales calaron hondo en la población. “Hasta
ese momento mucha gente perdonaba al presidente. Fue descubierto mintiendo y
quedó como alguien que no decía la verdad, por sus propias contradicciones. Más
daño le hizo su propia reacción que la denuncia misma”, dijo.
Guerra de cuarta generación
Dentro del Gobierno se analiza el caso Zapata como un
ataque que forma parte de una “guerra de cuarta generación”. Esa guerra
consiste en la construcción de imaginarios colectivos y sensibilidades sociales
contrarias al enemigo, en este caso, Evo Morales. El concepto curiosamente fue
creado hace más de una década por militares estadounidenses, como una consigna
de un ataque no convencional.
Hugo Moldiz, hombre cercano a Morales, ratifica que las
denuncias contra el presidente arrebataron una parte de la votación que debió
tener el MAS en el referendúm. “Hay un sector de la población que haga lo que
haga el Gobierno no cree en su gestión. Eso no ha crecido; lo que se ha
afectado es al sector que votó por Evo desde 2005. Estimamos que es un 7% que
se dejó influenciar”, cree.
Desde el Gobierno anticipan que la estrategia de la
oposición es cuestionar la autoridad política y moral de las autoridades
nacionales para estar al frente de Bolivia, pero creen que eso no logra
resultados, basándose en las últimas encuestas que dan a Evo respaldos de
popularidad y confianza.
El viceministro de Autonomías, Hugo Siles, manifiesta que
siete de cada 10 ciudadanos considera que se mintió en la denuncia de tráfico
de influencias, basado en una encuesta que salió meses después de la votación
en la que se impuso el ‘No’ a la repostulación. “Hay mediciones, percepciones
y, sin duda, este hecho generó que a 15, 20 días de la votación, con esta
desinformación, optara por dejarse influenciar”, considera.
La analista política Helena Argirakis afirma que “el daño
ya se hizo, le afectó en una forma objetiva en los resultados al Gobierno. Yo
caracterizo esta campaña como un excepcionalismo político electoral que no se
puede repetir. La gente se da cuenta de cómo funcionó esa campaña de
desacreditación, que estaba basada en devaluar, no solo en términos electorales
sino en términos personales, la autoridad moral del sujeto político indígena
que se encarna en el presidente Evo Morales”. Considera que ahora existe
“repuntes de imagen y de credibilidad” del Gobierno nacional.
Denuncia
3 de
febrero
Carlos
Valverde presenta la acusación contra la “madre del hijo de Evo” bajo la figura
de tráfico de incluencias entre la empresa China CAMC y el Gobierno.
Captura
26
de febrero
Gabriela
Zapata es aprehendida por la Policía en la zona sur de La Paz. El anuncio lo
realizó el Ministerio de Gobierno.
A la
cárcel
28
de febrero
La
jueza cuarto de instrucción en lo penal, Margot Pérez, dispone su detención
preventiva en el penal para mujeres de Obrajes.
El
cambio
24
de marzo
Por
disposición de la Dirección de Régimen Penitenciario, Zapata es cambiada de
Obrajes a Miraflores, bajo el argumento de problemas entre reclusas.
Motín
4 de
abril
Internas
de Miraflores organizan un motín por Zapata. Exigen que se vaya debido a que no
cumple con las tareas.
Rechazo
21
de julio
El
Tribunal Constitucional denega la acción de libertad de Zapata, por un supuesto
atentado contra su vida.
Detención
27
de enero de 2017
El
juez Jorge Castillo determinó una nueva detención preventiva contra la mujer,
por el caso trata y tráfico de menores.
Juicio
17
de marzo
El
Tribunal Primero de Sentencia inicia el juicio oral contra Zapata por ganancias
ilícitas, falsedad ideológica y otros delitos.
Sentencia
22
de mayo
Hoy,
tras escuchar los alegatos finales de las partes, un tribunal de La Paz emitirá
el veredicto contra la exnovia de Evo.
Lo que se dijo en el juicio
El 17 de marzo inició el proceso judicial contra Gabriela
Zapata, la exjefa de la Unidad de Gestión Social del Ministerio de la
Presidencia, Cristina Choque; el chofer de esa dependencia, Jimmy Morales; el
empresario Carlo Marvin Ramírez; el presunto socio de la mujer, Ricardo
Alegría, y el exabogado de la exgerenta de CAMC, Walter Zuleta. La expareja del
presidente es acusada de legitimación de ganancias ilícitas, falsedad
ideológica, uso de instrumento falsificado, contribuciones y ventajas
ilegítimas y uso indebido de bienes y servicios públicos.
A lo largo de los 65 días de proceso judicial, que
presuntamente terminarán hoy con la lectura de la sentencia, son varias cosas
las que se dijeron; está la presentación de un certificado falso como si
perteneciera al hijo que tuvo con el presidente Morales, las llamadas que
aparentaba realizar al mandatario para contarle los “problemas” que afrontaba
CAMC y las visitas que realizó a oficinas de la Administradora Boliviana de
Carreteras (ABC).
Un aspecto que no se logró determinar es el patrimonio
real de Zapata. “Salía con algunas
parejas que me regalaban dinero”, declaró durante una audiencia.
La huella del caso Zapata todavía polariza al país
Reviewed by Fabian
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6:38:00 a.m.
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